Semana 6 06/08/2026

El don de profecía

El don de profecía ocupa un lugar destacado en la discusión de Pablo acerca de los dones espirituales. Este don supera el de lenguas y debe buscárselo antes que otros. (1 Cor. 12: 102813: 8), (1 Cor. 14: 4-622). 

Como el don de profecía tuvo como objetivo edificar, exhortar y consolar (1 Cor. 14: 3; comparar con Hech. 15: 32). Les dijeron palabras basadas en lo profetizado antes de como seria la iglesia del Señor y esto los animó al saber que estaban de acuerdo con la voluntad de Dios. Efesios 4: 11-13 señala que los dones espirituales no cesarían en la era apostólica, sino que estarían presentes hasta el fin (Hech. 2: 39; Ap, 12:17; 19:10). Esto lo vemos en el ministerio de Elena de White. Sin embargo, si alguien afirma ser profeta, debe ser evaluado según las Escrituras. En términos generales, deben cumplirse cuatro reglas.

  1. Primero, las profecías o predicciones anunciadas por la persona deben cumplirse (Deut. 18: 22Jer. 28: 8-9). Las profecías de Elena de White se han cumplido en un 100 %

  2. Segundo, el mensaje debe concordar o estar en armonía con el de los profetas anteriores (Deut. 13: 1-3Isa. 8: 20). Elena de White armoniza al 100 % con la Biblia.

  3. Tercero, la vida o conducta de la persona debe demostrar un compromiso con Cristo (1 Juan 4: 1-3). Elena de White habló de acuerdo con la ley y el testimonio Is 8:20 y buscó andar de acuerdo con estas estipulaciones.

  4. Cuarto, Jesús dijo que los falsos profetas serían reconocidos por sus frutos (Mat. 7: 15-20). Esto también se aplica a los verdaderos profetas.  Elena de White dijo que procuraba en todo tratar de andar de acuerdo con la voluntad de Dios expresada en su pablara, aunque jamás se creyó perfecta, pues como humana cometía errores. Ella entendió perfectamente que los frutos no son sus “acciones buenas” según su juicio personal, sino el obedecer la verdad presente.