«Un camino más excelente»
Lee 1 Corintios 13: 1-7 y 1 Pedro 4: 8-11.
«El amor no es un don entre muchos; es el medio a través del cual todos los dones alcanzan su propósito final» (Carl P. Cosaert, «1 Corintios», Comentario bíblico Andrews [Doral, FL: IADPA, 2024], t. 2, p. 543). El amor es un precioso don que recibimos de Jesús. El afecto puro y santo no es un sentimiento, sino un principio. El Ministerio de Curación, 276, 277. “El amor es el cumplimiento de la ley” Ro 13:10
¿Qué es el amor?
El primer punto a entender aquí es, ¿qué es el amor?, pues podríamos confundirlo con algo abstracto o un sentimiento o una emoción. En (Dt 13:11) leemos que amamos a Dios cuando obedecemos su ley. Jesús declaró que obedecer su ley es amor (Jn 14:21,14,15) (Jn 15:10) Pablo repite lo mismo. El cumplimiento de la ley es el amor. Juan vuelve a escribir: “Pues este es el amor a Dios. Que guardemos sus mandamientos” (1 Jn 5:3) La Biblia es explicita en este tema. No queda duda, el amor es resultado de la obediencia a ley de Dios. Pablo dice que de nada sirve predicar bonito del amor y no tener ese amor. Es decir, la obediencia a la ley de Dios. Pablo dice:
1 Corintios 13:1-3 Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. 2 Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. 3 Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.
Profecía misterios y amor
No se puede estar familiarizado con las profecías sin obediencia a la ley. Muchos creen que Cristo viene y dicen: “Si lo dicen las profecías yo lo creo, pero no quieren la ley. Dicen que obedecer la ley para salvarse es legalismo. (Pr 29:18) Pero Pablo le llama amor. Se puede tener una fe poderosa, pero sin obras esta muerta. Puedo hacer buenas obras en favor de todo el mundo, regalando mis bienes y hasta mi cuerpo en sacrificio, pero si no obedezco la ley de nada me sirve dice Pablo. Hay quienes predican verdades de la palabra y hasta hablan de las profecías, pero no las vinculan con la obediencia a la ley. ¿De qué sirve? El amor en teoría es la ley de Dios (Ro 13:10) pero la practica del amor esta en toda la pablara (Jn 5:38,42) Cuando Jesús vino él vivió de toda esa palabra y guardó gracias a ella todos los mandmientos de Dios (Mt 4:4) (Sal. 119 :11) Por eso en su vida se notó como resultado lo que dice Pablo:
1 Corintios 13:4-7 El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; 5 no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; 6 no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. 7 Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
El secreto para vivir en amor
Muchos quieren practicar esto haciendo de lado la ley y las enseñanzas de la pablara de Dios. No se puede pues serían obras propias. Esto debe ser el resultado más bien, de tener la ley y la pablara en el interior. No se pude dar lo que no se posee. “Tal es el hombre en su pensamiento en su corazón tal es el” (Pr 23:7) “De la abundancia del corazón habla la boca” (Mt 12:34); (Mt 10:8); (Is 55:10,11) El hombre no tiene nada bueno para darle a Dios. (Ro 7:18) Todo lo mejor del hombre son trapos de inmundicia. una obediencia nacida de sí mismo por muy sincera que sea no le gana la salvación. Pero cuando el hombre recibe el poder de Dios mediante su palabra, esta palabra es Espíritu y vida (Jn 6:63) y producirá los frutos del amor. La palabra de Dios es el cumplimiento de la ley (Ro 13:10) y cuando esta mora en el hombre, ella lo moverá a la obediencia real. Entonces la obediencia no partirá del intento del corazón y esfuerzo humano, sino más bien, del poder que ordena y da vida. Al paralitico se le dijo: “Levántate, toma tu lecho y anda” (Jn 5:8) y el resultado fue la obediencia perfecta. El amor fluyó por el hombre. Debemos dejar que Dios opere el cambio y no ser legalistas queriendo fabricar el amor y luego llamándole a esa obra propia, obra del Espíritu Santo derramado en mi corazón cuando el nunca lo hizo. Puedo regalar mi cuerpo, pero sino tengo amor nada soy.
1 Corintios 13: 8,13 El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará…. 13 Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.
El amor que es la obediencia será para siempre. Las profecías cuando se cumplan habrán acabado. Pero la obediencia será eterna.