Un retrato de Jesús
Al leer 1 Corintios 13: 4-7, podemos sentirnos frustrados de que, en mayor o menor medida, no logramos mostrar todas esas características del amor. Es probable que Pablo tuviera en mente a la persona de Jesús cuando escribió ese capítulo. De hecho, solo Cristo reveló perfectamente todos esos rasgos distintivos del amor. Por lo tanto, la descripción que Pablo hace del amor es, en última instancia, un retrato de Jesús.
Lee Juan 13: 1, 34; 15: 9, 12; 1 Timoteo 1: 14; 2 Timoteo 1: 7, 13; 1 Juan 3: 16; 4: 7-12, 19-21. ¿Qué enseñan estos pasajes acerca del amor?
PREDICACION EVANGÉLICA
PREDICACION ADVENTISTA
Amar como Jesús amo es amar con la ley. Jesús dijo “He guardado los mandmientos de mi Padre y estoy en su amor” (Jn 15:10) Si Jesús estuvo en el amor del Padre guardando su ley, ese amor es aquel con el cual nos amó. Él no tenía otro amor. Cuando Jesús hacia lo que estaba en la ley ya estaba amando con eso a la humanidad. Por eso el dijo que vino a cumplir con la ley y profetas. El solo hecho de hacerlo ya era manifestar el amor de Dios y el que el mismo tenía. A Jesús no le nacía el amor de si mismo. El mismo no confiaba en si mismo. Por eso dijo: “Yo de mi mismo nada hago” “No se haga mi voluntad sino la tuya” Así que las obras que el hacia eran las obras del Padre en él. (Jn 14:10) Así es como el dejó de vivir su vida para hacer la voluntad de su Padre. No solo puso su vida en la cruz, sino en renunciar a sí mismo, para obedecer la ley y mostrar sus actos benevolentes en nuestro favor. Cada obra buena que el hizo, cada milagro, cada acto bondadoso no fueron actos de su naturaleza humana, sino el resultado de obedecer la ley de su Padre.
El amor del Padre fue dar un modelo en su hijo de cómo se tiene que cumplir con la ley de Dios y que, de también su vida junto con eso, para que el hombre pudiera vivir en ese amor. Ahora todo aquel que en el cree y hace como el hizo tiene ese amor, tiene vida eterna. Llenarse de la ley y las enseñanzas de Jesús es llenarse de él. (Juan 14:23,21) Cuando el hombre se llena de Jesús, es Jesús, quien hace las obras en nosotros como el Padre las hizo en Jesús. (Juan 14:10). Cuando el hombre se comporta de acuerdo con esa ley en realidad se está sometiendo a Jesús que es quien esta corporizado en la ley y el evangelio. El es la ley y el evangelio. Obedecer a estos dos es dejar que Cristo se vea en nosotros. Cristo venció con el poder de su palabra. (Mt 4:4) Si él está en nosotros, a través de nosotros vencerá con el poder de su palabra. El vivirá de toda palabra que sale de la boca de Dios en nosotros. La evidencia de que Cristo está en nosotros es que se verá al que lo tiene viviendo como Jesús de toda palabra de la Biblia. Tanto la ley como el evangelio serán obedecidos pro quien esta con Cristo en el sin contradecir. Cuando Cristo obedeció así se vio la bondad en él. El que tenga a Cristo también tendrá la voluntad para obedecer la ley sin contradecir ni quejarse ni mirara a otros diciendo: “como el no obedece tampoco lo hago yo”. Quien tiene a Jesús no dice: “Como puede ser así el tal que conoce la ley, por eso yo no creo” sino que obedecerá sin contradecir ni poner pretextos.