Semana 1 29/06/2026

De Atenas a Corinto

La persecución de los Judíos contra Pablo

Hechos 17: 16-34 Pablo predica a los atenienses antes de ir a Corinto. fue allí con la ayuda de algunos amigos debido a la oposición que encontró en Berea (Hech. 17: 13-15). El rechazo a la predicación del evangelio era por culpa del mismo pueblo que se decía ser de Dios. (Hch 17:6-14) El odio tenaz con inquina que se tenía a Pablo era desquiciado. Estos judíos lo perseguían por donde iba, pero cobardemente no lo buscaban a el, sino que levantaban al pueblo mismo de las sinagogas. Se creían muy celosos de la organización. Sabiendo que todo celo por las organizaciones es fanatismo y falta de consagración porque solo se basan en las formas y no en la piedad. El formalismo y la intolerancia marchan juntos. Así la persecución era recia y agresiva en extremo contra Pablo. Por esta causa llegó a irse hasta Corinto.

Pablo y el sábado

El texto bíblico registra lo que Pablo hizo mientras los esperaba. Habló de Jesús en la sinagoga, en el mercado y en el Areópago. No podía dejar de hablar de Jesús y aprovechaba cada oportunidad para hacerlo. Este es un ejemplo de como debemos hablar de la verdad presente constantemente, ya que esto es hablar de Jesús. Luego se fue a Corinto. Lee Hechos 18: 1-11 durante su segundo viaje misionero y permaneció allí un año y medio, según Lucas. Como de costumbre, el apóstol comenzó su actividad misionera en la sinagoga (Hch. 18: 4-6). Hechos 17: 1 y 2 menciona que esa era su costumbre. Siguió la estrategia de «primero al judío» (Rom. 1: 16; Hech. 13: 46), tal como Jesús había ordenado a sus apóstoles (ver Hech. 1: 8). En su primer viaje misionero Pablo iba a las sinagogas en sábado (Hch 13:42-44) y luego en su segundo viaje pasó por los mismos lugares (Hch 15:36) y siguió entrando a las sinagogas en sábado (Hch 17:2) Si el sábado hubiera sido eliminado y Pablo enseñaba eso ¿cómo es que, en su segundo viaje, misionero seguían guardando el sábado los ya convertidos? Y más aún en su tercer viaje misionero se ve que siguen guardando el sábado (Hch 20:7) Esto muestra que en ningún momento enseñó Pablo a guardar el domingo.

Pablo y la verdad presente de Cristo crucificado

En Corinto, Pablo «se dedicó enteramente a la predicación de la palabra allí declaró «no saber nada» entre los corintios «sino a Jesucristo, y a él crucificado» (1 Cor. 2: 2). Es decir, solo hablar de la verdad presente de su época. Donde se presentaba a Cristo como el cordero pascual y su resurrección con el anuncio de solo la Palabra y el derramamiento del espíritu santo. Así mismo hoy hablamos solo de Jesucristo y este crucificado cuando hablamos de la verdad presente de nuestro tiempo, del tercer ángel, donde presentamos a Cristo como el abogado y Juez en medio del juicio tocando así las trompetas del anuncio de la expiación y declarando que pronto vendrá. Pablo dijo que la cruz es la palabra (1 Cor 1:17) y hablar de Jesucristo crucificado significa hablar de Jesucristo según la verdad presente de hoy anunciada por su palabra.