Pablo, apóstol de Jesús llamado por Dios
Pablo comienza su carta a los corintios identificándose como apóstol de Jesús, llamado «por la voluntad de Dios» (1 Cor. 1: 1; comparar con 2 Cor. 1: 1). Pablo no es llamado por una mera voluntad de Dios. Para entender esto primero hay que saber cuál era la voluntad de Dios. La voluntad de Dios es su palabra. (He 10:7-10) y en esa voluntad de su palabra se enseñaba, que cosa debía anunciarse en tiempos del apóstol. Según la palabra profética había que anunciar lo que Jesús dijo: El tiempo se ha cumplido (Mr 1:14,15). Es decir, el tiempo profético, que anunciaba la llegada del Mesías. (Ro 13:11).
Como dice Elena de White Jesús se basaba en la profecía de Daniel de las setenta semanas para declarar que el tiempo se había cumplido y el Mesías ya estaba entre ellos.
Por esta razón Juan el Bautista declaraba que el Mesías estaba entre ellos Jn 1:36 Pablo declaraba lo mismo y en base a esto sabía lo que había que predicar. El sabía que debía anunciar que el Mesías ya había llegado. Enseñaba que ahora a través del Mesías se hallaba el camino al cielo. El Mesías había venido a enseñar personalmente lo que los profetas del pasado habían escrito y lo que declaraba la ley de Dios. Declaraba que todos debían ser enseñados de Dios por medio de Jesús. El era la propiciación por nuestros pecados. Debíamos dejar que su Espíritu a través de la ley nos convenza de pecado de justicia y juicio (Jn 14:6) (Sal 19:7) y que al hacerlo luego buscáramos por su medio la justificación para el perdón de sus pecados (Ro 3:23-25) y que pudieran ser santificados para ser salvos por medio de las enseñanzas de su palabra (Jn 17:17) (Hb 12:14) El enseñar estas cosas lo convertía en “Siervo de Jesucristo”
Lee 1 Corintios 1: 1 y Romanos 1: 1. ¿Qué dos elementos del ministerio de Pablo son destacados en estos textos? (Ver también Gál. 1: 1).
Pablo estaba seguro de su ministerio porque anunciaba la verdad presente para su tiempo. Dios vio que el se atrevía a hacerlo y lo escogió para su obra “instrumento útil me es este dijo” (Hch 9:15) Por eso Jesús se le presentó para llamarlo. Pablo demostraba que eran estudiosos de sus creencias sectarias con sinceridad y decidió llamarlo para que estudie su palabra y la lleve al mundo. El que diga “desde el vientre de su madre” es porque era hijo de creyentes del pueblo Judío. Pero ahora estaba aceptando el llamado para llevar la verdad que era para su tiempo. Así el inicio de su llamado comenzó con su visión. Unos versículos más adelante, da a entender que su vocación como apóstol fue el resultado de ese encuentro con Jesús (1 Cor. 15: 9-11).
Pablo por eso aprendió a amar a Jesús al saber que estaba profetizado como el Mesías y que no era un simple hombre.
Pablo fue llamado a ser apóstol. ¿Cuál es tu llamado y cómo sabes que lo es? Si crees que no tienes ninguno, ¿qué podría estar fallando en tu experiencia con Dios?
Sabemos de nuestro llamado solo porque estudiamos la verdad que es para este tiempo. Al estudiarla y entenderla y practicarla, Dios nos llama a compartir a otros esta verdad y cuando él ve que nos sometemos a el para cumplir con esta misión, nos llama y nos da nuestra vocación. Por esa razón estamos seguros de que Cristo nos llama. Como Pablo podemos decir “No fui llamado por hombre ni para gloria de hombres” (Gál 1:1-4)