«Tengo mucho pueblo en esta ciudad»
Lee Hechos 18: 4-8. ¿Cuáles fueron los resultados de la predicación de Pablo?
Los falsos dirigentes de la sinagoga que amaban los placeres de Corinto rechazaron a Pablo porque vieron su negocio destruirse. Acusaban a Pablo de divisionista y formador de una nueva organización (Hch 24:4,5) Pero habían muchos fieles que estaban cansados de estos lideres mentirosos y por eso el Señor le dijo que no temiera y que siguiera hablando porque Dios tenía ahí mucho pueblo todavía. Pablo entonces siguió la instrucción divina, aunque estuvo atemorizado debido a las difamaciones contra él ya que había muchos medios convertidos que accedían a oír lo que decían los fanáticos judíos. Pues mostraban su falsa conversión por ser canales del chisme contra Pablo. Pero los fieles reconocían a Pablo por solo la verdad y por credenciales humanas. Por eso allí les dijo que si querían credenciales – Porque esto le pedían mucho a Pablo “queremos cartas de que tienes el permiso de los dirigentes para predicar”. Entonces Pablo les dijo a los creyentes nuestras cartas de recomendación van a ser ustedes mimos (2 Cor 3:2-4)
Oposición al apóstol y persecución
La labor de Pablo entre los judíos de Corinto no fue tan fructífera como él hubiera deseado. Tuvo que enfrentar cierta hostilidad y odio, pero no de parte de los corintos sino de los mismos del pueblo. La Biblia dice que «se opusieron y blasfemaron» (Hech. 18: 6) Así mismo será hasta el fin. En el mismo pueblo de Dios existen estos fanáticos (2 Pe 2:1-3) pero hay pueblo que oirá, aunque se diga de nosotros, como se dijo de Pablo “Divisionista y cabecilla de una nueva organización y profanador de iglesias” y nos difamen (2 Cor 6:1-8) Persiguiendo y averiguando la vida y desmenuzándonos. El mensaje del tercer ángel triunfará y todos los elementos opositores serán derrotados. Cuando el objeto del verbo griego blasfēmeō (“blasfemar”) es un ser humano, significa «insultar» o «difamar». En otras palabras, pretendían manchar la reputación de Pablo e impedir que tuviera éxito en sus esfuerzos misioneros. Afortunadamente, la labor de Pablo en la sinagoga de Corinto no fue en vano. Se bautizó Crispo contra toda influencia negativa de los fanáticos. «muchos corintios, al oír, creyeron y fueron bautizados» (Hech. 18: 8), probablemente también por la influencia de Crispo.
Lee Isaías 41: 10-10 12. ¿Qué maravillosas promesas se da para los que predican hoy el tercer ángel?