El poder de la resurrección de Cristo
Lee para el estudio de esta semana
1 Corintios 15; Lucas 24: 44-47; Apocalipsis 20: 5-6; Colosenses 2: 12; 2 Timoteo 1: 12; 1 Tesalonicenses 4: 13-17.
Para memorizar
«Y si Cristo no resucitó, nuestra predicación es vana y la fe de ustedes también es vana. [...] Y si Cristo no resucitó, la fe de ustedes es vana y aún están en sus pecados» (1 Cor. 15: 14, 17).
Es fascinante considerar que, incluso en su época, Pablo tuviera que lidiar con quienes negaban la resurrección de los muertos. La gente de entonces veía lo que la muerte le hacía al cuerpo humano. Sabían cómo el cadáver terminaba convirtiéndose en polvo. También sabían que las personas que habían muerto llevaban mucho tiempo en esa condición; en la mayoría de los casos, más tiempo que el que habían vivido.
Pero nuestro Señor ha resucitado, ha ascendido al cielo y volverá para llevarnos a casa. Algunos en Corinto decían que no hay resurrección. En respuesta, Pablo afirma la resurrección de Cristo como nuestra única esperanza de salvación.