Un Mesías crucificado
Pablo escribió que «los judíos piden señales, y los griegos buscan sabiduría» (1 Cor. 1: 22). La cruz, la idea de que Dios, el Mesías, fuera crucificado, no era una señal que los judíos esperaran. Tampoco era el tipo de sabiduría que los griegos deseaban. Iba en contra de las expectativas de todos. Jesús ya había sido atacado así. Pidieron de él una señal y el dijo que la señal era la del profeta Jonás que el Cristo estaría tres días en el corazón de la tierra. (Mt 12:39-41) Esto era algo que ellos no aceptaban del Mesías. Esperaban un Mesías conquistador y guerrero dominante. Por su parte, los griegos buscaban sabiduría humana y filosófica, ética y retórica. Para dominar psicológicamente sobre los demás. Por eso la psicología es llamada del diablo. Nos dice Elena de White:
“Por eso se transforma en ángel de luz y obra en la mente para apartarla de la única senda segura y correcta. Algunas ciencias como la frenología, la psicología y el mesmerismo son canales por los cuales se acerca más directamente a esta generación, y obra con ese poder que caracterizará sus esfuerzos hacia el fin del tiempo de prueba.—Testimonies for the Church 1:290 (1862).
Porque Dios escogió la cruz para Cristo
La cruz era lo más humillante que había, pues en ella eran ejecutados los peores malhechores. Así que bastaba con oír acerca de un crucificado para pensar que su testimonio era de un revolucionario. Con este fin Satanás lo llevó a la cruz a Cristo. Así mismo, se hará pensar de los hijos de Dios para el final, a fin de que la gente no crea. Dios lo permitió en Jesús y lo permite en sus hijos para motivar a la gente a investigar y ver si estaba profetizado que esto ocurriría. Por esta razón Satanás odia el Antiguo testamento, porque en el, se describe exactamente todo lo que pasó con Jesús y por eso Pablo usaba de esta sabiduría para convencer de la verdad a los mismos paganos.
Conflicto Inminente p. 26
No usamos de humana sabiduría, aun se puede decir no usamos de la teología, sino de la palabra de Dios. “Los errores de la teología hoy de moda han lanzado al escepticismo muchas almas que de otro modo habrían creído en las Escrituras.”
Porque no la psicología
Hoy también no usamos de la psicología para llevar a la gente a los pies de Cristo por sentimentalismos que no valen un ápice. Sino que, llevamos a la gente a la convicción por medio de las profecías que señalan que somos el pueblo elegido para anunciar su segunda venida y por las doctrinas, mostrará la sabiduría de Dios. Así Dios mostraría que su sabiduría podía hacer del Mesías asesinado en la cruz un individuo glorioso y héroe Salvador del mundo.
Palabras persuasivas de humana sabiduría
Pablo dice que Cristo lo envió a predicar el evangelio. Por eso proclamaba el mensaje de un Mesías crucificado (1 Cor. 1: 23). Su discurso y su mensaje no consistieron en «palabras persuasivas de humana sabiduría, sino [en] demostración del Espíritu y de poder» (1 Cor. 2: 4) Muchos tratan de convencer a otros sobre Jesús de manera que apele a sus sentimientos y emociones e intelecto. Pero Pablo apelaba al alma. Es decir, presentaba las profecías bíblicas paso a paso, hasta demostrar por la evidencia que Jesús era el Cristo. Esta manera de presentar la verdad era clara. El poder de Dios está en su Palabra. (Lc 4:32) y Pablo usaba de este poder de Dios. Jesús había declarado que sus seguidores eran los que tomaban esa cruz (Lc 9:23) que es la pablara de Dios para seguirlo. Por eso dice Elena de White como predicaba Pablo.
Como predicó Pablo según Elena de White
“Nuestros ministros necesitan más de la sabiduría que Pablo tenía. Cuando él iba a trabajar para los judíos, no destacaba primeramente el nacimiento, la traición, crucifixión y resurrección de Cristo; a pesar de que ésas eran las verdades especiales para ese tiempo. En primer lugar los conducía paso a paso por las promesas que habían sido hechas de un Salvador, y por las profecías que lo señalaban a él. Después de presentar estas cosas con detenimiento hasta que las especificaciones eran nítidas en las mentes de todos, y cuando ellos sabían que habían de tener un Salvador, les presentaba el hecho de que ese Salvador había venido ya. Cristo Jesús cumplía toda especificación. Este era el “engaño” o “cebo” con el cual prendía las almas. Presentaba la verdad de una manera tal que el prejuicio anterior de la gente no se despertaba para cegar sus ojos ni pervertir el juicio.—Historical Sketches of the Foreign Missions of the Seventh Day Adventist, 121, 122 (1886).